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lunes, 22 de julio de 2024

Estreno Una Antropología de la Praxis: mujeres indígenas y turismo comunitario en México

 ¿Qué sabes sobre el turismo de base comunitaria?. Desde Una Antropología de la Praxis comenzamos una serie de entrevsitas/conversaciones dedicadas a conocer el trabajo realizado por distintas comunidades en sus territorios, administrando y desarrollando proyectos de turismo de gestión comunitaria. ¿Por qué se llama turismo comunitario?. ¿Cuáles son las diferencias con el turismo de masas?. ¿Qué ofrecen estos proyectos y cómo se organizan las comunidades?

En esta primera entrega, conversamos con Daniela Juarez y Emilia Arroyo, integrantes de Masehual Siuamej Mosenyolchicauani: mujeres indígenas que se apoyan. Nos contaron sobre su experiencia en el municipio de Cuetzalan, Estado de Puebla, México rumbo al 7° Encuentro Tikijkiti Tonemilis/ Tejiendo Nuestras Vidas.


domingo, 22 de agosto de 2021

20 años después: algunos apuntes sobre guerra, contrainsurgencia y antropología

 

Se considera a menudo la antropología como una colección de hechos curiosos, que narra el aspecto peculiar de gentes exóticas y describe sus extrañas costumbres y creencias. Se la considera como una diversión entretenida, evidentemente sin ninguna influencia sobre la manera de vivir de las comunidades civilizadas. Esta opinión es equivocada. Y lo que es más, espero demostrar que una clara comprensión de los principios de la antropología ilumina los procesos sociales de nuestra propia época y puede mostrarnos, si estamos dispuestos a escuchar sus enseñanzas, lo que debemos hacer y lo que debemos evitar                                                                                     FRANZ BOAS (1928)

 





Imagen libro: Estudiando la Contrainsurgencia de Estados Unidos
Gilberto López y Rivas, 2012

sábado, 7 de agosto de 2021

A 42 años de la Revolución Sandinista: Antropología y miltancia

El 19 de Julio de 1979 triunfaba en Nicaragua la Revolución Sandinista. En medio de un contexto latinoamericano atravesado por dictaduras militares, tras décadas de padecer la Dictadura somocista, el Frente Sandinista de Liberación Nacional traía la esperanza al pueblo nicaragüense. Una revolución que nos presenta varias aristas para pensar desde la anropología: la identidad, el nuevo "nosotros" y los conflictos con poblaciones indígenas y la contrarrevolución. Conversamos con Francis Reyes y Norling Solís, antropólog@s de la La Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua. 
Cómo pensar desde la Antropología la Revolución Sandinista, sus miradas sobre el presente nicaragüense y cómo se retroalimentan Antropología y militancia.




lunes, 28 de septiembre de 2020

Una Antropología de la Praxis Radio// Septiembre: mes de la memoria en Chile, pasado y presente de la Antropología con música de Víctor Jara


Fuente: La Discusión


Cada mes de septiembre está cargado de significado para la historia de Chile. Y, por su puesto, también para la historia latinoamericana. El pasado 4 de septiembre se cumplieron 50 años del trinfo de la Unidad Popular que llevó a la presidencia a Salvador Allende, el primer presidente socialista que llega al poder por la vía electoral. Que se propuso la "vía pacífica al socialismo" y el 11 de septiembre de 1973 fue derrocado por un golpe cívico-militar encabezado por el General Augusto Pinochet. Días más tarde, el 16 de septiembre sería asesinado Víctor Jara, cantor popular de Chile, militante revoulucionario comprometido con las luchas y con el nuevo proceso que Chile llevaba adelante. Un día como hoy, Víctor Jara cumpliría 88 años. Desde Una Antropología quisimos realizar un homenaje a la obra de Víctor Jara conociendo, a su vez, qué pasó con la Antropología en aquellos años. Compartimos en este programa la voz de colegas chiln@s protagonistas de aquellos años y una entrevista que realizamos junto a la actual Presidenta del Colegio de Antropólogos y Antropólogas de Chile con quien conversamos sobre la herencia de la Dictadura, el impacto en la Ciencias Sociales y el lugar de nuestras disciplinas ante las luchas y el pueblo chileno en las calles, cómo entender los reclamos y el rol de los y las cientistas sociales de cara al proceso constituyente que se avecina en Chile.

Pasado y presente de la antropología en Chile con la  música yla  palabra de Víctor Jara en Una Antropología de la Praxis Radio


Escuchalo en cualquiera de estas plataformas:

viernes, 25 de septiembre de 2020

Etnomarxismo y lucha política

 Cómo abordar y relacionar el marxismo con la cuestión étnica y nacional y, al mismo tiempo agregar antropología. El etnomarxismo es una corriente que nos invita a pensar en ello. Este artículo publicado por Rebelión, del antropólogo mexicano Gilberto López y Rivas nos invita a reflexionar sobre cómo abordar desde el marxismo y desde la antropología las luchas políticas, atendiendo a la etnicidad, a la cuestión plurilingüística y lo nacional en tanto características presentes en los pueblos de América Latina. Invitamos a su lectura y debate

domingo, 2 de agosto de 2020

Domingos de música e historias: Taki Ongoy de Víctor Heredia, música, Pachamama y Antropología.

Una Antropología de la Praxis/Radio

Como cada domingo una nueva emisión de nuestro programa radial "Domingos de música e historias" En éstos días de celebraciones y homenajes a la Pachamama, compartimos con uds algunas historias y canciones del álbum Taki Ongoy, de Víctor Heredia, editado en 1986. Presentamos también una pequeña historia sobre aquel movimiento que da nombre al disco, las censura...Y algunas reflexiones antropológicas sobre Pachamama y unas apreciaciones sobre la cuestión indígenas y los problemas de las corrientes culturalistas. Domingos y noches para escuchar buena música y reflexionar!!!


lunes, 6 de julio de 2020

Especiales sobre Antropología Aplicada: Entrevista con Alejandra Colom.

Presentamos la primera de una serie de entrevistas dedicadas a la Antropología Aplicada. Pero ¿a qué nos referimos con antropología aplicada?. Estamos hablando acaso de una antropología distinta a aquella que conocemos relacionada a la producción de un corpus teórico con conceptos, análisis e interpretaciones que aparecen en distintas publicaciones científicas?. ¿Estamos hablando de "otra" antropología?. ¿O se trata simplemente de antropología y de nada sirve  alimentar un debate arcaico que en el siglo XXI tiene poco para aportar? 
Todas estas preguntas válidas para abordar el debate serán parte de un ciclo de entrevistas que publicaremos junto al sitio Antropología Aplicada-
 
Hugo Cadenas Ramos entiende a la antropología aplicada como un área de la antropología social que corresponde al ámbito de los estudios de la antropología política, aunque no en el mismo sentido de los antropólogos que buscaban
estudiar la organización política de sociedades exóticas. Ramos define a la antropología aplicada como aquella destinada a la resolución de
problemas sociales:

Son problemas sociales los juicios laborales, la caída de la bolsa yuna colisión de trenes (…) en cambio si mencionamos problemassociales como la pobreza, la calidad de la educación o lasmigraciones del campo a la ciudad, aparece más definida la necesidad de una antropología social aplicada (Ramos, 2005: 2) 

Por otra parte, Txema Uribe (1999) problematiza acerca de la antropología aplicada, sus momentos y la aplicación de la antropología en los albores de la disciplina. Al mismo tiempo coloca el acento en aquellas apreciaciones que entienden que la antropología, aún en el ámbito estrictamente académico, es inseparable de la aplicación: 

La antropología ya es aplicada porque se ve envuelta en los grupos humanos a través de la participación observativa (…) por muy académico que sea el tema propuesto, se persigue en compañía de nativos que se reúnen con el etnógrafo interpretando su manera propia de vivir; el estudio que éste realiza es parte de la vida de ellos. En este sentido, la antropología es necesariamente aplicada
(Uribe, 1999: 34).


Esperamos poder ir respondiendo diferentes preguntas que apunten a pensar usos y destinos de la antropología. ¿Dónde y cómo participan l@s diferentes profesionales, la relación con la academia, la ética y, como siempre, posibilidades y límites de participar en transformaciones sociales.

Compartamos la primera de las entrevistas de este Ciclo sobre Antropología Aplicada junto a Alejandra Colom, antropóloga guatemalteca docente en la Universidad del Valle con quien comenzamos a desandar algunos de estos aspectos referidos a la antropología aplicada. Alejandra nació en un período marcado por la violencia y el conflicto armado en Guatemala. Su acercamiento a la antropología, su experiencia en equipos de trabajo en su país, en otros países de Latinoamérica y  en la República Democrática del Congo. Interesada por la producción de discursos racistas en élites religiosas y económicas dice no sentirse muy atraída por publicar e revistas científicas donde "sólo te leen tus pares". La antropología en aquel país latinoamericano y la manera en que la antropología puede llegar a un público más amplio, por ejemplo desde el cine y cuál ha sido su experiencia en esa campo aplicando la antropología.
Conversamos también sobre el crimen cometido recientemente contra el líder espiritual Maya, Tata Domingo Choc en Guatemala buscando comprender el contexto social en el cual se produce. Te invitamos a acompañar esta primera entrevista del ciclo Especiales sobre Antropología Aplicada. 
Conocimiento, praxis, compromiso...Dilemas y tensiones que forman parte del complejo proceso de producción de conocimiento. 

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miércoles, 3 de junio de 2020

QUEREM UMA FRENTE AMPLA? EXPLICITEM SUA POLÍTICA, ARMEM SUAS FACÇÕES! Posicinamento do Grupo de Estudos em Antropologia Crítica

O Brasil esta sendo atravessado por uma crise política e isso nao é novidade. Há um debate em andamento a partir do Manifesto em favor da democracia que tenta unir diferentes personalidades e correntes ideológicas numa espece de Frente Ampla. Compartilhamos aqui o posicionamento do GEAC-Grupo de Estudos em Antropologia Crítica

La imagen puede contener: texto

Não precisamos (nem devemos) tomar para nós mesmos a tarefa de denunciar ou, por outro lado, defender o uso de determinados símbolos por parte dos/das que pretendem, hoje, expressar seu repúdio público à estética e ao conteúdo político do atual governo brasileiro. Apropriações, ressignificações, esvaziamentos simbólicos, etc. são tão normais quanto inevitáveis. Denunciá-los abstratamente é estéril. No entanto, corroborá-los, sem mais nem menos, é chover no molhado. Nenhuma dessas posições significa nada. O que, sim, tem relevância é a conformação dos conjuntos políticos a partir dos quais pretenderemos intervir no movimento de oposição ao bolsonarismo. Tais conjuntos podem se redimensionar através do diálogo com outras agrupações. Sua composição será mutável. Não poderemos, contudo, prescindir deles. Principalmente se não quisermos que a tal “Frente Ampla” se transforme num amálgama de adesões individuais a palavras de ordem, cores ou símbolos que cada um interpreta como bem entender até que, no frigir dos ovos, alguma cúpula suprapartidária fixe as interpretações definitivas. Para contrapor essa tendência, é preciso instaurar elos intermediários entre a adesão dos indivíduos ao movimento e sua suposta representação unificada através dos símbolos disponíveis. Esses elos são, precisamente, os conjuntos políticos que já mencionamos. Para formar estes conjuntos, devemos, sim, avaliar e especificar como e por que recorremos à determinada iconografia. Explicitem sua política, amigxs! O que vocês esperam de si e dxs demais? Nada de laissez faire, laissez passer. No próximo domingo, iremos às ruas construir a destituição desse governo. Sairemos à procura de nossos conjuntos. E que sejam conjuntos novos. Esperamos encontrar nossxs camaradas entre aquelxs que não se aferram a profissões e a corporações, como se estas fossem a base primeira de qualquer política. Estamos atrás de gente que ainda não sabe muito bem que interesses defende, ou que legitimidades apregoa; gente que, por isso mesmo, abre-se à politização de mal-estares que carecem de sujeito político. Não os mal-estares dos "antropólogos contra o fascismo", ou coisas que o valham. Sim os mal-estares de quem se opõe ao fascismo não por mandato profissional, mas por uma aposta em certo vislumbre do bem-estar coletivo que possa ser partilhado com qualquer um. Resumo da ópera: nosso antifascismo parte, em primeiro lugar, da afirmação daquilo que o fascismo nega conscientemente; daquilo que é preciso reivindicar com força e sem complexo se quisermos oferecer uma oposição real ao fascismo. O nome “daquilo” costumava ser “comunismo” durante o século XX. Mas os nomes pouco importam. Os formalismos não são nada, os conteúdos são tudo. Domingo, sob qualquer bandeira, falemos de conteúdos.

lunes, 25 de mayo de 2020

Recomendación: "El Buen Vivir"

En nuestra sección Recomendaciones les presentamos el proyecto EL BUEN VIVIR. Un proyecto multiplataforma de la Comisión Nacional de Comunicación de los Pueblos Indígenas. 
Invitamos a ver una serie de producciones elaboradas junto a comunicadores indígenas donde se plantean cuestiones asociadas a saberes y tradiciones de los pueblos indígenas de Colombia. Dividida en capítulos, estas producciones audiovisuales , la relación con la naturaleza y la "comunicación espiritual con los denominados padres y madres (o “dueños espirituales”) de los distintos elementos que conforman el planeta como el agua, la tierra, el viento, el trueno, los árboles, los animales y las estrellas". El vínculo con la tierra y cómo esta no es apenas un espacio territorial y natural sino también espacios donde lo político, lo económico y lo sagrado interactúan dando forma a un "conjunto complejo de saberes y prácticas culturales".
Por otro lado, una tercera parte dedicada al "Buen vivir". La manera de interactuar en la comunidad. el modo de encarar y resolver conflictos: "Pensar y actuar bien".
Pronto estaremos conversando con integrantes de este proyecto El Buen Vivir para conocer un poco de su historia, sus visiones sobre el presente, el mundo y sobre esta producción. Invitamos a acompañar ésta serie en su sitio web!. Que la disfruten


CAPÍTULO 1:CURAR CON LOS ESPÍRITUS
CAPITULO 2: CUIDAR LA TIERRA
CAPITULO 3: EL BUEN VIVIR




domingo, 24 de mayo de 2020

Agencia de noticias: poblaciones indígenas y Covid-19// Spots radiales: ¿Volver a la normalidad?

Agencia de Noticias:

Una antropología de la Praxis. Actualizamos el boletín diario de noticias. En esta oportunidad presentamos: actualizaciones sobre Covid 19 en poblaciones indígenas. Un segmento especial que incluye spots radiales pensando "La normalidad". Invitamos a acompañar su lectura y a contribuir con la producción de nuestra agencia de noticias al Correo Una antropología de la praxis


Amazonía:   "El covid arremete en la selva"

Fuente: Vatican News(Fuente: SERVINDI) RCII, 23 de mayo, 2020.- Desde que el coronavirus llegó a la Amazonía, diversas organizaciones advirtieron la situación de vulnerabilidad de los pueblos indígenas. En pocas semanas, los contagios se multiplicaron y se empezaron a contar las víctimas fatales dentro del territorio amazónico. 
Texto completo: http://www.servindi.org/actualidad-noticias/22/05/2020/el-covid-arremete-en-la-selva-que-sucede-en-el-trapecio-amazonico-2


Perú- Covid 19: "En el Perú a los indígenas ni siquiera los miran"

*(Fuente: RPP NOTICIAS) Miguel Hilario, miembro de la comunidad shipibo-conibo de Ucayali, denunció que el presidente Martín Vizcarra no ha mencionado políticas públicas para la atención de los pueblos indígenas
Entrevista completa: https://www.youtube.com/watch?v=Mk3q1JYz9Z8



LA NORMALIDAD

Fuente: (Radialistas apasionados y apasionadas) Ahora les ofrecemos una segunda serie de spots en el contexto de la pandemia del coronavirus. La idea es pensar juntos si queremos volver a lo de antes. 

Escuchar los spots completos aqui: https://radialistas.net/la-normalidad/



martes, 21 de abril de 2020

La antropología en crisis: Tim Ingold

Hace algunos años,  La Revista Ñ, perteneciente perteneciente al Diario Clarín Argentina, publicó una entrevista con el antropólogo inglés Tim Ingold, en el  marco de su visita al país. La compartimos porque entendemos que se trata de un tema atemporal, de esos asuntos que siempre están vigentes y que hace al debate que motiva a "Una antropología de la Praxis". Respetando el texto original de la entrevista nos permitimos resaltar algunas cuestiones que, con toda subjetividad, nos parecieron de mayor relevancia. La antropología y la academia; el diálogo con otras disciplinas; la ausencia de antropológ@s en los medios de comunicación yel alejarse de los grandes debates, son algunos de los ejes que plantea Tim Ingold. Invitamos a su lectura y a abrir el debate!



Mientras que en el ámbito de las ciencias sociales las escuelas y teorías se multiplican, el antropólogo británico Tim Ingold parece responder sólo a sí mismo. Difícilmente clasificable en una corriente en particular, sus aportes teóricos a la antropología lo convierten en una figura insoslayable. Profesor de Antropología Social en la Universidad de Aberdeen (Escocia), Ingold estuvo en Buenos Aires a fines de 2012, dictó una conferencia en la Universidad Nacional de General San Martín y también viajó a Córdoba donde dictó un curso en el Museo de Antropología de la Universidad de Córdoba.
Ambientes para la vida. Conversaciones sobre humanidad, conocimiento y antropología es el título de su único libro traducido al español.
Sobre el papel de la antropología en el presente y en el futuro, en Europa y en América Latina, dialogó con Ñ .
¿Qué definición le cabe a la antropología en esta época y en este contexto?
Tenemos que movernos más allá de la idea de que la antropología estudia las culturas. Necesitamos pensarla como una disciplina especulativa, que mira las posibilidades y potencialidades de los seres humanos. Por eso, según mi definición, es una filosofía que incluye a la gente. No es sólo pensar cómo fue o es la vida humana en ciertos lugares o momentos sino cómo podría ser, qué tipo de vida podríamos vivir. La antropología debería mirar al futuro a través de la lente del pasado. Debe ser especulativa y no sólo una disciplina empírica.
¿Y entonces qué distingue a la antropología del resto de las ciencias sociales?
Puede pensarse en las ciencias sociales como conformando un paisaje donde cada disciplina es definida por el lugar donde se ubica. Se puede ver entonces que la antropología está hablándole a los sociólogos, a los historiadores, a los lingüistas. Si se toma la sociología, los sociólogos le están hablando a los antropólogos, a los historiadores, pero también a los economistas o a los historiadores del derecho, a los cuales la antropología no les habla. Entonces vemos diferentes lazos con diferentes disciplinas. Todas están conectadas pero ocupan diferentes posiciones en este paisaje. El ambiente de la investigación puede definirse como ese paisaje, con diferentes colinas o montañas donde están la antropología, la sociología, etcétera. Se puede ir de una a la otra sin cruzar ningún límite en particular. El punto es que cada disciplina no es más que un grupo de gente haciendo cosas y conversando. A esa conversación se une mucha gente, cada uno con su propio campo de referencia, en términos de a quiénes leyeron, dónde estuvieron, en que país estudiaron. Por eso no creo que se pueda hablar de disciplinas como si fueran una suerte de supraorganismo. Las ciencias sociales sólo se distinguen entre sí por las conversaciones que tuvieron. Y eso es lo divertido: que todos traemos algo diferente a esa conversación. Y nunca se sabe qué va a salir de eso.
Sin embargo, esa conversación interdisciplinaria no parece funcionar del todo bien. A veces, ciertas disciplinas parecen jugar su propio juego y eso hace que ciertos temas que fueron largamente debatidos en una disciplina sean redescubiertos en otra.
Sí, y eso es extremadamente problemático. Los antropólogos del Reino Unido tenemos problemas para hablar con las ciencias políticas. También tenemos un problema similar con la psicología, donde hoy se dan por sentado supuestos que nosotros deconstruimos hace tiempo. Y esto no sólo afecta a las ciencias sociales. Por ejemplo los biólogos comenzaron a darse cuenta de que la teoría darwiniana estándar no era suficiente como para explicar la cultura. Entonces ahora aparece la Teoría de la Construcción de Nicho, es decir, la idea de que los humanos son animales que continuamente están construyendo su nicho y que los efectos de esa construcción condicionan la forma en que las futuras generaciones viven. Pero están reinventando la pólvora. Esa idea está bien establecida en antropología desde hace tiempo. Lo único que agregaron es la formalización. Lo hacen de una manera matemática de modo que la gente del ámbito de las ciencias naturales pueda entender esa idea y respetarla. No están preparados para entender o respetar una teoría si no está planteada de esa forma. No es tanto una nueva teoría, entonces, sino una traducción a un nuevo lenguaje de algo que ya sabíamos hace tiempo. Por eso que pienso que una de las principales tareas de la antropología es demostrar que hay formas distintas de ver las cosas, diferentes a lo que hoy es corriente en economía o en psicología. En ese sentido la antropología es una disciplina antidisciplinaria ya que está contra la idea de que todo el terreno del conocimiento puede dividirse en diferentes países, que estudian diferentes disciplinas. Además, la antropología es totalmente antiacadémica. Nos apoyamos en el mundo académico para existir pero siempre desafiando el modelo académico de producción de conocimiento. La antropología nos dice todo el tiempo que la gente con la que trabajamos es la que conoce lo que pasa, que deberíamos aprender de ellos.
"una de las principales tareas de la antropología es demostrar que hay formas distintas de ver las cosas, diferentes a lo que hoy es corriente en economía o en psicología (...) la antropología es totalmente antiacadémica. Nos apoyamos en el mundo académico para existir pero siempre desafiando el modelo académico de producción de conocimiento. La antropología nos dice todo el tiempo que la gente con la que trabajamos es la que conoce lo que pasa, que deberíamos aprender de ellos."
Usted fue uno de los primeros en criticar la separación que se hizo a lo largo de la historia entre naturaleza y cultura. Este es un debate que se está dando ahora en otras disciplinas, fuera de la antropología. Y si bien hay un acuerdo respecto de que hay que superar esa división no parece existir un acuerdo hacia dónde se dirige esa alternativa, ¿Cuál sería su propuesta?
Mi propuesta es procesual, relacional y vinculada con el desarrollo o crecimiento. Los conceptos de naturaleza y cultura son sustantivos. Tendemos a pensar en el mundo como algo que ya existe de entrada. Pero en vez de esto, supongamos que el mundo del que hablamos es un mundo que se está haciendo todo el tiempo, que no es nunca el mismo de un momento al otro. En cada momento este mundo se esta revelando, desarrollando. Tenemos entonces que pensar en términos de verbos, más que de sustantivos, como algo que se está convirtiendo en lo que es. Y entonces podemos pensar en las formas que vemos como surgiendo de ese proceso. Por ejemplo, el biólogo supone que la forma ya está prefigurada en el ADN de un organismo y la única cosa que hace la vida es revelar esa forma. La alternativa que propongo es pensar que esas formas de vida, de organismos, de artefactos, son patrones emergentes que surgen de un proceso de desarrollo o crecimiento que se está llevando a cabo de manera continua. Las formas surgen del proceso que les da lugar. Hay que empezar a hablar de desarrollo entonces.
¿Habla del desarrollo a nivel de los individuos o de los grupos?
No veo que haya individuos versus grupos. El organismo es un lugar en un campo de relaciones. Volvamos otra vez al paisaje: se puede tomar un lugar dentro de ese paisaje y ese lugar estará creciendo, se estará desarrollando: eso es el organismo. Tenemos que dejar de pensar en individuos y grupos y comenzar a pensar en posicionalidad, en lugares o puntos en un campo de relaciones. Eso es lo que me satisface de la Teoría de los Sistemas de Desarrollo, que permite pensar en esos términos. Por ejemplo, normalmente se piensa en las habilidades como transmitidas de una generación a la otra. Para mí, nada se transmite. Las habilidades crecen de nuevo, se recrean con cada generación. Lo que una generación contribuye a la siguiente son los contextos de aprendizaje en los cuales los novicios pueden redescubrir por ellos mismos lo que sus predecesores ya conocían. Vamos a un ejemplo: supongamos que hay un granjero que tiene una granja y que muchas generaciones después sus descendientes siguen cultivando esa granja. La gente que se enmarca dentro de la Teoría de Construcción de Nicho diría que ese es un ejemplo de herencia ecológica, ya que el primer granjero creó un nicho y se los pasó a sus descendientes. Pero la realidad es que esa tierra cambió. En un sentido legal se puede decir que el descendiente heredó la tierra pero en un sentido práctico el descendiente trabaja esa tierra y la mantiene productiva gracias a su trabajo. Así seguramente usó técnicas totalmente distintas a las que usaba su abuelo. Y descubrió las cosas que conocía su abuelo pero al mismo tiempo descubrió cosas nuevas. El trabajo de una generación armó las condiciones del trabajo de la siguiente. Y eso no es otra cosa que la historia. Lo cual nos lleva a que hay que romper la división entre historia y evolución. No podemos tener una teoría en historia y otra en evolución. Necesitamos una teoría general de la evolución que se enfrente al darwinismo, como hizo la teoría de Einstein respecto de la de Newton. La física newtoniana sirve, funciona, pero sabemos que no es del todo correcta y que el universo no funciona exactamente así. Lo mismo pasa con el paradigma darwiniano: funciona la mayor parte del tiempo pero en lo que respecta a la historia humana no es exactamente así. Necesitamos una teoría para la cual el darwinismo sea un caso especial.
En el mapa académico usted no parece una figura fácilmente clasificable. ¿Usted, cómo se definiría?
Bueno es gracioso porque yo siempre me pensé como un antropólogo. Siempre pensé que la antropología es la única disciplina que puede unir a las ciencias naturales y a las humanidades, de una forma que no sea reduccionista y sin sacarlas de la realidad, sino comprometida con ella. Pero fui en esa dirección y al hacerlo me alejé cada vez más de la antropología tal como se practica hoy. Creo que eso habla también de lo que le pasó a la antropología en estos últimos tiempos: por lo menos en Gran Bretaña: está fuera de los debates importantes. En los debates que se escuchan en los medios, uno ve historiadores, psicólogos, biólogos pero no se ven antropólogos. Están por fuera de todas las grandes preguntas: qué significa ser humano, los problemas ambientales, etcétera. Los antropólogos tienen cosas terriblemente importantes para decir sobre eso pero, en cambio, se escuchan a los economistas o psicólogos difundiendo malentendidos que nos llevará años corregir. Esto no es enteramente culpa de los antropólogos, porque la popularización de la ciencia en los medios depende de una fórmula particular. Si se trabaja en publicidad hay que ser muy consciente de lo que la gente quiere o piensa, darle un giro y venderlo bajo una nueva forma. La popularización de la ciencia hace exactamente eso. Toma lo que la gente piensa, le da un nuevo enfoque y se lo ofrece de nuevo al público diciéndole que es el último adelanto en investigación científica. Obviamente los antropólogos no están preparados para jugar ese juego. La antropología trabaja para poner todas las certezas en cuestión. Y eso a la gente no le gusta. Por eso a la antropología le resulta difícil venderse sin comprometer sus principios. Pero tampoco me parece bien que se hayan abandonado las grandes preguntas. Para despertar algún interés, la antropología debería hacerse esas preguntas. La disciplina está sufriendo una cierta crisis de confianza, posiblemente relacionada con un ambiente académico inseguro: no hay muchos puestos laborales y por eso los estudiosos se ocupan de los temas pequeños, tratando de sobrevivir enfatizando el tema que sienten que los hace diferentes. Y eso no es una buena estrategia si querés salir al ruedo público y hacer ruido.
"En los debates que se escuchan en los medios, uno ve historiadores, psicólogos, biólogos pero no se ven antropólogos. Están por fuera de todas las grandes preguntas: qué significa ser humano, los problemas ambientales, etcétera. Los antropólogos tienen cosas terriblemente importantes para decir sobre eso pero, en cambio, se escuchan a los economistas o psicólogos difundiendo malentendidos que nos llevará años corregir"
¿Qué nota de distinto entre la antropología británica y la que se hace en los distintos países de Latinoamérica?
Durante esta visita me encontré con gente de la Universidad de San Martín y fue muy interesante porque, por un lado la antropología que ellos están enseñando es una antropología social muy tradicional, la que me era familiar en los sesenta, cuando era estudiante. Pero ellos me dicen que esa antropología significa algo muy diferente en la Argentina. Porque aquí la antropología política se compromete con las peleas que se están dando en el país mientras que en Gran Bretaña la antropología política está desconectada de la vida política de la nación. Otro es el caso de Brasil: están muy influenciados por Francia y Norteamérica pero son lo suficientemente fuertes, ingeniosos y poderosos como para desarrollar sus propias aproximaciones. Del resto de Latinoamérica no puedo hablar demasiado.
Finalmente, ¿cuál es el papel que tiene la antropología en esta época?
Todas las disciplinas tienen subidas y bajadas. Hay momentos en que algunas son muy poderosas y llevan la delantera a las demás. En los años 50 y principios de los 60 la antropología iba a la vanguardia. Los antropólogos británicos eran líderes entre los intelectuales: Edmund Leach, Evans Pritchard, Raymond Firth, estaban en la radio, escribían en los diarios, eran figuras públicas. Hoy en día eso no pasa y hay otras disciplinas que tomaron la delantera. Creo que ese es uno de los resultados de la tendencia contemporánea de la antropología a retrotraerse dentro de la etnografía y olvidarse las grandes preguntas.

Fuente: Revista Ñ. Publicación original: https://www.clarin.com/ideas/tim-ingold-antropologia-crisis_0_rkib57njPme.html (último acceso 21 de abril de 2020

lunes, 20 de abril de 2020

Una antropología de la praxis TV: Feminismo campesino y agroecología

¿De qué hablamos cuando hablamos de feminismo campesino popular y agroecología?. ¿Cuáles con las luchas que llevan adelante las mujeres en el marco de la disputa por la tierra y la soberanía alimentaria?. ¿Cómo se entrelazan los aspectos económicos, culturales y de género en diferentes partes del mundo?. Esta producción de la Vía de Campesina Internacional nos muestra la lucha de las mujeres, el rol en la economía y la lucha antipatriarcal. Te invitamos a verlo en Una antropología de la praxis TV

Actualizaciones en Una antropología de la praxis. Dónde seguirnos

Una antropología de la praxis se actualiza. Abrimos nuestro espacio radial inaugurando nuestro podcast que puedes acompañar aquí: Una antropología de la praxis/Radio. Allí encontrarás publicaciones en español y portugués. Producciones nuestras de otros espacios amigos que autorizan a compartir. Una entrevista que hicimos con Dagoberto Bordín: periodista y antropólogo brasileño que nos habla sobre medios de comunicación y antropología. Qué son los medios comunitarios?,¿cuál es la relación que una radio comunitaria teje con la comunidad local?. También la radionovela Rosa Luxemburgo, una co.producción de Radialistas apasionados y la Fundación Rosa Luxemburgo.
Además te encontrarás con la producción llevada adelante por distintas instituciones científicas de Brasil que realizaron un boletín cientistas sociais e coronavirus. Rescatando una tradición antropológica de escuchas las voces de la población, nos encontramos con testimonios de enefermer@s, trabajadores que no cuentan su visión de esta pandemia, más allá de la voz especialistas. 
Y tenemos más!!!. Nuestro canal de youtube con entrevistas, producciones y coberturas de eventos de numeros@s compañer@s que nos han enviado sus contribuciones y que en breve tendrá incorporaciones nuevas!. Y nuestro clásico Grupo de Facebook con debates y publicaciones diarias.
Todo esto sintetizado en nuestro blog. Aquí donde convocamos permanentemente a divulgar trabajos, tenemos nuestro boletín informativo  con nuestra agencia de noticias, entrevistas y mucho más!
Una antropología de la praxis es un espacio de difusión, de debate y reflexión sobre usos y destinos del conocimiento!. Te invitamos a seguirnos y a colaborar con tus trabajos, tesis y todo aquello que desees difundir en pos de una praxis transformadora que piense dentro y también fuera de la academia!

Una antropología de la praxis




viernes, 17 de abril de 2020

Día internacional de la lucha campesina. Algunas mezclas entre conocimiento, política y antropología

Ilustración de la Vía Campesina Internacional
Un día como hoy de 1996, fueron acribillados por la Policía Militar de Brasil 20 integrantes del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra en el Estado de Pará, en lo que se conoce como la por una pandemia que golpea fuerte en cada rincón del planeta y avanza mucho más rápido Massacre de Eldorado do Carajás. Cada 17 de abril es reconocido por la Vía Campesina Internacoional como el "Día Internacional de la Luchas campesinas". En un mundo dominado que las decisiones que puedan tomarse, un trabajo silencioso viene realizándose hace tiemp y reclama ser escuchado. Digo silencioso en tanto la escasa repercusión que encuentran en la atención de Gobiernos, medios de comunicación y tal vez en buena parte de la comunidad científica. La pandemia ha colocado a las administraciones nacionales en la disputa entre preservar la salud o priorizar la cuestión económica. Un dilema que la Covid-19 parece no plantearse. Voces de diferentes economistas, pronosticadores y especialistas en diferentes áreas del conocimiento, aseguran que lo que se viene es la disputa por administrar el hambre. Donde las sociedades del mundo verán crecer exponencialmente la pobreza y la indigencia. El 17 de abril reconoce una lucha capaz de unificar varios aspectos que la modernidad y sus ciencias suelen estudiar en áreas compartimentadas con especialistas propios. Es así que asistimos la presencia en la TV de invitad@s portadores de un saber específico que son convocad@s para analizar el presente y sus consecuencias. Pero sería injusto atribuir a la pandemia una práctica  nada nueva. Cuando nos preguntamos por usos y destinos del conocimiento en éste espacio, y pensando en una ciencia de la praxis que cree en la transformación social, nos preguntamos de qué manera por ejemplo articular nuestras profesiones con movimientos sociales, por ejemplo. 

domingo, 5 de abril de 2020

Polémica sobre el libro "Sopa de Wuhan" y cómo ilustrar a Oriente (o sobre conocimiento y geopolítica)


Hace unos días comenzó a circular en las redes el libro "Sopa de Wuhan" publicado por la Editorial ASPO (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio), editado por Pablo Aamadeo. El libro reúne el pensamiento de diferentes analistas e intelectuales escribiendo sobre la pandemia Covid-19. Cuando vi el título, admito que sentí cierto choque al ver la palabra Wuhan que me llevó a realizar el cálculo Virus=Wuhan=China...Pero me abstuve de comentar en los sitios pertinentes porque temí pecar de ansioso. Pero la pregunta por la inclusión de Wuhan seguí firme. Y una segunda inquietud asociada (y tal vez la que más me inquietaba) era ¡qué hace que una obra que, a priori, compila pensamientos críticos sobre la sociedad y el mundo, lleve como portada el título Wuhan y unos murciélagos con caras de malos que nos interpelan?. Es decir, Wuhan=sopa de murciélagos=pandemia=caos mundial. Al tiempo que reflexionaba sobre todo ello, realicé un recorrido rápido por el índice del libro y ví quienes eran los y las autoras de los artículos y noté que no había publicaciones de intelectuales chinos. Pero la verdad es que esto no puede ser achacado "Sopa de Wuhan" sino que en todos estos días no había visto difundir enfoques de analistas chinos. Lo más cercano a una mirada desde lo que llamamos "Oriente" fue la del filósofo surcoreano Byung-Chul Han, desde Berlín acerca del Coronavirus y el mundo del mañana. Fuera de ello, poco y nada surgido desde "Oriente" y, mucho menos, desde China especialmente. China se ha convertido en el objeto de los análisis. L@s chin@s y asiátic@s han sido el destino final al cual arribar con conclusiones de todo tipo. Pero  poco se ha considerado lo que ell@s tienen para decir. Acaso ¿la intelectualidad no es también un campo de poder?. Asisto sorprendido cuando escucho que l@s académic@s son llamad@s pensadores. ¿Será que nadie más piensa?. Y aún dentro de los pensadores parecieran existir voces con mayor y menor autoridad según las latitudes. Mucho se ha escrito sobre ello y también es cierto que la producción académica misma ya implica relaciones de poder y una separación entre quienes acceden a la academia y quienes no aún en las llamadas academias del sur y en oriente. Nadie escapa al capitalismo y sus estratificaciones sociales. Dicho ésto y, regresando a "Sopa de Wuhan", diversos colectivos preocupados por la manera en que se alimentan voces racistas y de ultraderecha en el mundo, han difundido un comunicado dirigido a los editores, cuestionando la portada. Entre otras cosas reclaman la elección del título y la asociación directa a China y Wuhan así como también la ilustración de la misma originalmente diseñada por Ernst Haeckel (1834-1919), quien fuera un científico alemán posteriormente utilizado por el nazismo. El comunicado denuncia:  "la peligrosidad de reproducir un discurso reduccionista y esencialista". Y continúa además, en un libro que  
se presupone analítico, reflexivo y crítico con los tiempos de pandemia, la portada debería de ser coherente con ese lenguaje (...) Pero si hay algo que al capitalismo colonial occidental le gusta hacer es situar la problemática en una alteridad que le aleje de cualquier responsabilidad. Lo perverso es maquillarlo de diseño y creatividad (resaltado original)
 Los colectivos firmantes del citado comunicado, sostienen además la ausencia de trabajos chinos sobre la Covid-19. Para ello sugieren la lectura del colectivo chino 闯 (chuǎng), que ha publicado un texto llamado Contagio social y guerra de clases microbiológica en China. Un trabajo que no ha sido incluido en el libro en cuestión. 
Hasta el momento se han sucedido diferentes episodios que permiten empezar a detenernos en el presente. ¿Cuáles son las nuevas formas de relación entre nosotros?. ¿Qué están sucediendo en nuestras sociedades?. ¿De qué manera la solidaridad  tan pronunciada se expresa y es interpretada por los pueblos?.  ¿Qué formas adopta la alteridad a partir de toda esta situación? Pareciera más pertinente y más interesante rastrear aquellos trabajos que navegan por el hoy, el aquí y ahora de lo que está sucediendo antes de pensar en qué nos depara el futuro cayendo en pronósticos poco comprobables. 
Lo cierto es que este debate me recuerda a lo que más de una vez escuché en mis años de estudiante de Licenciatura de Antropología: "en el mundo académico hay que ser elogiado o criticado pero no ignorado". Y Sopa de Wuhan lo ha logrado.

                                                                                        Sergio Fernández

domingo, 8 de marzo de 2020

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viernes, 22 de noviembre de 2019

Entrevista con María Moreno, antropóloga ecuatoriana: "El tema no es solo económico, sino que devela fracturas étnico-raciales y de clase"

Mujer indígena durante las manifestaciones en Ecuador. Foto: David Díaz Arcos


A pocas semanas de concluir 2019, el año cierra con una serie de acontecimientos políticos que han ocupado espacios centrales en los medios de comunicación, en la agenda política institucional y también en las academias. Latinoamérica tal vez sea la región con mayor conflictividad social que se desarrollan en diferentes países y de diferentes formas aunque, en muchos casos, con importantes denominadores comunes. Ecuador fue uno de los países donde comenzamos a escuchar sobre una escalada de protestas y respuestas represivas que dieron lugar a análisis, opiniones, crónicas y debates. 
Para intentar comprender mejor los acontecimientos en el Ecuador "Una antropología de la praxis" conversó con la Dra. María Moreno, antropóloga de Ecuador que nos acerca su mirada acerca de los sucesos del pasado mes de octubre. El rol del movimiento indígena, cómo entender los acontecimientos desde la antropología y las posibilidades de intervención. 
Continuamos con nuestra sección de entrevistas que se suman a las mantenidas en nuestro canal de YouTube buscando problematizar los usos y destinos del conocimiento orientado a una praxis transformadora.


¿Cuál es tu mirada acerca de los últimos sucesos del Ecuador?

Entre el 3 y 13 de octubre, en Ecuador se dio una revuelta indígena y popular. Aunque el paro fue una respuesta al paquete de medidas económicas de ajuste anunciadas por el gobierno—en especial con respecto a la eliminación del subsidio a la gasolina— en el fondo hay una insatisfacción social que va más allá de las medidas económicas concretas. El paro de octubre debe entenderse en relación con conflictos sociales de fondo, como muestra de que en nuestro país no existe un consenso sobre el modelo económico que debe remplazar a la propuesta del socialismo del siglo XXI –modelo que también falló--, pero sobre todo, que tampoco existe un consenso sobre cómo convivir entre diversos, o de cómo entender un Estado plurinacional. Creo que la lectura va en ese doble registro, de elementos explicativos que tienen que ver con contextos más inmediatos, y otros que apuntan a temas más estructurales.

En lo más inmediato, el paro fue una expresión de conflicto social por la insatisfacción con las medidas económicas. Empezó con un paro de transportistas pero se prolongó con el llamado del movimiento indígena, al que se sumaron varios sectores: estudiantes, trabajadores, campesinos, organizaciones feministas, sectores populares, etc. El paro derivó en actos de violencia de una intensidad no vista en las manifestaciones de las últimas décadas, entre los que protestaban, pero, sobre todo y de forma preocupante, en la reacción represiva de las fuerzas militares y policiales (1192 personas detenidas, ocho personas fallecidas y 1340 personas heridas, según datos de la Defensoría del Pueblo, al 16 de octubre[2]). El movimiento indígena logró que el gobierno derogue el decreto y se abran canales de discusión sobre las propuestas económicas.

En cuanto a los temas más estructurales y de raigambre histórica, en América Latina el modelo económico capitalista (sea en sus variantes neoliberales o neo-desarrollistas) sigue profundizado la inequidad que caracteriza a la región. Junto a ello, la ampliación del modelo extractivista ha acarreado procesos de despojo y graves afectaciones sociales y ambientales en territorios de poblaciones originarias, pueblos afrodescendientes y campesinos mestizos pobres, y la intensificación de procesos de criminalización ante la protesta social y resistencia desde los territorios. La caída del precio de las commodities, en especial del petróleo desde 2014, y un alto endeudamiento, han resultado en una contracción de la economía ecuatoriana, y ahora se buscar reeditar recetas de ajuste que conllevan un gran coste social, y que se pretendieron implementar sin haber tenido un diálogo con amplios sectores de los movimientos sociales y las poblaciones que serían más afectadas por dichas medidas.  

Sin embargo, el tema no es solo económico, sino que devela fracturas étnico-raciales y de clase que no se han zanjado, a pesar de la legislación y políticas de multiculturalidad y plurinacional de las constituciones de 1998 y 2008. No hemos aprendido a convivir con la diferencia. El temor de la población mestiza a los “indios” es sintomático de ello. Parece ser que nos encontramos presenciando una reconfiguración de la formación racial, y que tras un poco más dos décadas de política multicultural (por ejemplo, reconocimiento constitucional de derechos colectivos), estamos transitando hacia un momento de racismo recalcitrante[3]. El paro suscitó reacciones que recuerdan discursos decimonónimos sobre los indígenas como “salvajes”, con el miedo de la ciudad “mestiza” ante el supuesto asedio e “invasión” de indígenas. Estos comentarios dan cuenta también de cierta topografía simbólica donde, como sostuvo un presidenciable guayaquileño, los indígenas deben volver “al páramo”—expresión que muestra esa noción del indígena como perteneciente al espacio rural serrano, cuando en realidad la población indígena ecuatoriana habita en toda la geografía urbana y rural del país, con importantes poblaciones en Guayaquil y Quito.

Otro aspecto recurrente consiste en negar o minimizar la agencia de los indígenas, atribuyendo su actuar a la supuesta manipulación de otros grupos. En este caso, se habla de un acto concertado por sectores correistas, como parte de un plan regional de desestabilización, que buscaban el derrocamiento del presidente Moreno. Aunque esta teoría pueda explicar ciertos episodios concretos (la quema de la Contraloría, el ataque a medios de comunicación), no da cuenta del total del fenómeno social del paro. Sin negar que pudieran existir agendas infiltradas, la protesta de octubre va de la mano con demandas tanto del movimiento indígena como de otros sectores sociales que no han encontrado eco ni en la anterior administración, ni tampoco en el gobierno actual. Me referiré con más detalle a las demandas del movimiento en la próxima pregunta. Pero cabe reiterar el paternalismo que implica negar el pensamiento y accionar propio a los pueblos indígenas y caracterizarlos equivocadamente como manipulados.

También se debe considerar la manera en que incide el tema de la violencia directa en los discursos sobre el racismo. Por un lado, mucha gente de Quito se sintió vulnerada por las manifestaciones. Sin embargo, comunidades en zonas de actividades extractivas en Ecuador han tenido que enfrentar desalojos forzados y otras formas de violencia directa en territorios indígenas, en especial en la Amazonía sur. Además, en el 2015 se dieron eventos de represión muy fuerte en las movilizaciones sociales de agosto de ese año, con procesos de criminalización y judicialización que afectaron a muchos dirigentes y miembros de comunidades y organizaciones indígenas y afroecuatorianas[4]. Tal parece que solo preocupa cuando la violencia llega a las puertas de la ciudad “mestiza”, lo cual nos habla de que algunas vidas y los cuerpos de ciertas personas importan y valen más que los de otras, en una sociedad de develadas jerarquías étnico-raciales. Todos estos eventos nos llevan a pensar que la introducción del reconocimiento constitucional del Ecuador como un estado plurinacional se ha quedado en el papel, y que queda un largo trecho por recorrer en la búsqueda de una sociedad que reconozca la deuda histórica que mantiene con las poblaciones originarias y los grupos afrodescendientes, y la estrecha conexión existente entre la inequidad y la diferencia étnico-racial.

Nos gustaría conocer tu percepción sobre la lucha indígena en Ecuador: se puede hablar de un movimiento indígena unificado, existen heterogeneidades en su interior?. Y, en esa misma línea: cuáles son los principales reclamos indígenas?. Porque, siguiendo las noticias, existe una reacción frente a las políticas neoliberales y los acuerdos con el FMI (lo que es tomado por distintas agrupaciones de izquierda y progresistas latinoamericanas como una bandera) pero también vimos que la población indígena parece estar a la vanguardia de la lucha y a veces desde una mirada política clásica, más “modernizante” tal vez, no llegamos a comprender cuáles son las particularidades de las poblaciones indígenas y en ese sentido nos gustaría saber, por ejemplo, cómo coexisten junto a otros sectores en lucha: clase obrera, estudiantes, mujeres, etc. 

Comenzaré refiriéndome a la parte de la pregunta sobre la heterogeneidad al interior del movimiento indígena. Por supuesto que existen heterogeneidades, como en cualquier grupo social. Nótese que a los mestizos no se les exige que presenten siempre un frente común. Existe mucha diversidad, por la proveniencia regional (amazónicos, de la Sierra, de la Costa), por género, por clivajes de clase, por experiencias migratorias, por su afiliación étnica a 14 pueblos y 18 nacionalidades, muchos de los cuales tienen su propia lengua, etc. Asimismo, el movimiento está compuesto por tres grandes organizaciones nacionales: la CONAIE, la FENOCIN y la FEINE, que no siempre actúan en coordinación y cuyas agendas coinciden parcialmente, pero que sí actuaron de manera conjunta en el paro de octubre. En la sociedad ecuatoriana, sin embargo, existe un profundo desconocimiento de estas heterogeneidades.

Las luchas y las propuestas del movimiento indígena de alguna manera desbordan las reivindicaciones puramente étnicas y particulares, y más bien apuntan a otro tipo de organización del Estado y la sociedad. Esa es la complejidad del reclamo indígena, que parece poner a la defensiva al privilegio mestizo. Por una parte, está el rechazo al modelo extractivista y a la agresiva ampliación durante la última década de las fronteras petrolera, minera y agroindustrial, que afecta a los territorios y con ello a la reproducción material y cultural de varias comunidades, y directamente a sus vidas. La lucha por los territorios, por tanto, implica una contradicción directa con las actividades en las que se basa el modelo económico—un modelo económico que va profundizando la pobreza, depreda la naturaleza , y no respeta la vida humana y no humana. El cuestionamiento de un modelo que concentra la riqueza está en la base del rechazo al tema de la eliminación de subsidios, y de la búsqueda de una política económica y tributaria más equitativa y atenta a los temas de desigualdad social. En este cuestionamiento, el movimiento indígena coincide con otros movimientos sociales y da voz a otros grupos no organizados (campesinos, obreros, microempresarios, trabajadores autónomos, estudiantes, mujeres populares, profesionales, jóvenes, pueblos montubios y afrodescendientes, etc.).

De igual manera, el movimiento indígena está reivindicado derechos que deberían ser básicos en las sociedades diversas que nos caracterizan: un mínimo respeto a sus formas de organización, a la posibilidad de tener un sistema educativo propio, a sus sistemas de medicina ancestral, a sus formas de resolución de conflictos, a sus lenguas, etc. Sin embargo, la reivindicación no solo consiste en afirmar la identidad propia frente a una sociedad que, por mucho tiempo y todavía, denigró o a lo mucho intentó asimilar lo indígena a la constitución de la nación bajo un ideal mestizo. La propuesta de interculturalidad y plurinacionalidad implica pensar en cómo crear una sociedad verdaderamente democrática y verdaderamente participativa. Por tanto, no es solo un tema de reconocimiento de la identidad propia, sino que ello implica el cuestionamiento a una sociedad excluyente y que no da espacios para la construcción de lo diverso. Entonces, la agenda indígena incluye temas indígenas así como temas nacionales, al igual que temas de reconocimiento tanto como temas de redistribución, en el marco de la búsqueda de otros modelos alternativos de sociedad y de estado más inclusivos. Plantea un proyecto político que cuestiona una sociedad basada en desigualdades económicas[5], que van de la mano de desigualdades étnico-raciales.

En tu carrera profesional cuentas con experiencia en al campo de la antropología aplicada. Sería interesante que nos hables de esas experiencias: qué puedes decirnos desde lo personal y lo profesional y cuánto crees que la antropología puede aportar en ese campo (si es que crees que puede aportar algo).

Creo que los sucesos que hemos vivido en América Latina en estos últimos meses y en Sudamérica desde octubre, nos demuestran la gran relevancia de la antropología. Resulta preocupante que estemos presencia importante manifestaciones de racismo abierto en países como Ecuador o Bolivia. Podría ser que luego de ciertos avances –aunque modestos- en términos de multiculturalismo y plurinacionalidad, estemos a la puerta de un período de racismo recalcitrante[6] y de rearticulación de un proyecto de nación mestiza excluyente. La antropología puede, y debe realizar en este contexto, aportes hacia sociedades más incluyentes. 

Muchas veces, la sociedad ecuatoriana no sabe lo que hace y en qué puede contribuir un antropólogo y creo que es necesario tener un perfil público más alto. Sin embargo, las y los colegas en Ecuador han estado trabajando en varios frentes del quehacer profesional. Varios trabajan en proyectos de desarrollo social tanto gubernamentales como financiados con cooperación internacional. Un ejemplo paradigmático de hace varios años fue el proyecto PRODEPINE, realizado con el Consejo de Desarrollo de Pueblos y Nacionalidades Indígenas de Ecuador (instancia que fue disuelta durante el anterior gobierno). Otros colegas han influido en políticas públicas, por ejemplo en relación a políticas hacia pueblos y nacionalidades. Destaca el caso de la creación de una zona intangible para pueblos en aislamiento voluntario (cuya extensión se vio afectada en el gobierno actual). En muchos casos, las y los antropólogos han seguido la tradición latinoamericana de la investigación-acción participativa, por ejemplo en la labor de colegas antropólogas feministas. Por tanto, las y los antropólogos trabajan en varios niveles y en instituciones públicas como privadas, tanto como profesionales como realizando acompañamiento o participando en movimientos sociales.

Ha circulado un documento de académicos manifestándose en apoyo a los distintos sectores en lucha, ¿cuál es el rol que la antropología y las ciencias sociales ocupan en el Ecuador respecto a compromisos con luchas sociales? 

Aunque la antropología ecuatoriana también es heredera del indigenismo, y de estudiar las características culturales y socioeconómicas de los pueblos indígenas para un posterior uso de dicha información para la integración de las comunidades en relación a los bienes y servicios públicos básicos, desde principios de los años noventa, con varios levantamientos indígenas en esta época contemporánea, las y los colegas han adoptado un discurso y práctica de ser aliados a los esfuerzos de los pueblos indígenas. Varios colegas han trabajado en el ámbito del reconocimiento legal (constitucional y de instrumentos internacionales) de los derechos colectivos y su implementación práctica en iniciativas de pluralismo jurídico, salud intercultural, educación bilingüe, entre otras. En menor medida, otros colegas trabajan con pueblos afroecuatorianos, y también en relación con organizaciones de derechos humanos. En esa línea, por ejemplo, el Colectivo de Antropólogas en Ecuador ha realizado acompañamiento en casos legales y elaboración de Amicus Curiae para varios procesos que han afectado de manera negativa a pueblos y personas indígenas. En los últimos años, las y los antropólogos vienen denunciando graves faltas a los derechos individuales y colectivos en territorios indígenas, afroecuatorianos y de campesinos empobrecidos, que se han visto afectados por procesos extractivistas. Asimismo, varias colegas trabajan apoyando y participando en el activismo feminista o en proyectos que tienen que ver con la relación entre el medioambiente y las comunidades, sean urbanas o rurales. Nos encontramos en un momento de grandes retos ante las fracturas y malestar social, y en este contexto, la antropología debe aportar a las luchas por la justicia social



María Moreno es licenciada en Antropología por la Universidad Católica de Quito. Realizó una maestría de antropología con enfoque en estudios del desarrollo y un doctorado en antropología en  la Universidad de Kentucky. Su trayectoria profesional su mi interés académico se han centrado en el trabajo con pueblos indígenas, en temas de desarrollo, y en las áreas de raza, etnicidad y género. Participó recientemente en una investigación sobre luchas antirracistas en cuatro países de América Latina (Ecuador, México, Colombia y Brasil, proyecto LAPORA[1]). Actualmente es profesora investigadora del Departamento de Sociología y Género en Flacso – Ecuador





[1] Conocer sobre el proyecto Lapora en https://www.lapora.sociology.cam.ac.uk/es
[2] Defensoría del Pueblo conforma Comisión Especial para Transparentar Vulneraciones de los DD.HH. en las protestas en Ecuador. Diario El Comercio. 16 de Octubre de 2019. https://www.elcomercio.com/actualidad/defensoria-comision-especial-protestas-victimas.html.
[3] Tomo el término de las propuestas del antropólogo Charles Hale, quien criticó la ola de reforma multicultural en América Latina por su característica neoliberal, y quien propone este tránsito hacia formas de racismo abierto, directo y violento.
[4] Un ejemplo de ello fue el proceso de represión y posterior judicialización en el caso de los 29 de Saraguro, indígenas kichwa de la sierra sur del Ecuador. Ver más en https://www.lapora.sociology.cam.ac.uk/es/29-saraguro-criminalizacion-de-la-protesta-y-racismo-de-estado-en-ecuador
[5] Desigualdad global escandalosa y entre los países de mayor desigualdad del mundo varios se encuentran en América Latina, según información de Oxfam: https://www.oxfam.org/es/cinco-datos-escandalosos-sobre-la-desigualdad-extrema-global-y-como-combatirla
[6] Charles R. Hale (2018) When I hear the word culture ... , Cultural Studies, 32:3, 497-509, DOI: 10.1080/09502386.2017.1420089





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